Negocios

Idea Genial – Portal de Ideas | De Capitán del Ejército mambí a padre de la archivística en Cuba

Patrick Mahomes regresa a la titularidad y vendría a México

Así nació en abril de 1902 el Boletín de los Archivos de la Isla de Cuba, del cual fue jefe de redacción a lo largo de 54 años. En la actualidad, es la publicación oficial de la institución, con más de un siglo de antigüedad

Joaquín Llaverías izando la bandera cubana durante la inauguración, en 1944, del edificio donde actualmente radica el Archivo Nacional. Foto: Cortesía del Archivo Nacional Nacido en La Habana el 27 de julio de 1875, Joaquín Llaverías y Martínez cursó estudios de Bachiller en Arte y pronto formó parte del grupo de jóvenes citadinos, que bajo la guía de ilustres patriotas  como Juan Gualberto Gómez, se sumaron al movimiento conspirativo contra el colonialismo español.

El 10 de diciembre de 1895, y con apenas 20 años, integra las filas del Ejército Libertador a solo diez meses de iniciada la guerra, organizada por José Martí el 24 de febrero de ese propio año.

Llaverías combatió en el Regimiento Calixto García, conducido por el coronel Emilio Collazo, y permaneció en el campo insurrecto hasta el final de la contienda armada, obteniendo el grado de Capitán.

Reincorporado a la vida civil, ocupa una plaza de escribiente en el Archivo Nacional. Lejos estaba de imaginar en aquel momento que, con el decursar de los años, su nombre trascendería como el precursor de la archivística en Cuba e indiscutible garante y difusor del patrimonio documental de la nación.

Legado imperecedero

Según refiere a Granma la Máster en Gestión Documental y Archivos Martha Ferriol Marchena, directora general del Archivo Nacional de Cuba, en 1901 Joaquín Llaverías solicita autorización para hacer una publicación semejante a un boletín del archivo belga, que permitiera dar a conocer trabajos históricos, índices e inventarios de fondos documentales.

Así nació en abril de 1902 el Boletín de los Archivos de la Isla de Cuba, del cual fue jefe de redacción a lo largo de 54 años. En la actualidad, es la publicación oficial de la institución, con más de un siglo de antigüedad.

Tras aprobar el examen de suficiencia establecido, el 7 de noviembre de 1921 se convierte en Director del Archivo Nacional en comisión. Un año después es nombrado oficialmente en el cargo por el entonces presidente cubano Alfredo Zayas.

Como resalta Ferriol Marchena, asumir tan importante función le dio a Joaquín Llaverías la posibilidad de implementar las más avanzadas técnicas de los archivos europeos en materia de indización y clasificación de los documentos. Ello ubicó a la entidad en la avanzada iberoamericana en dicha disciplina por su organización científica.

Dentro de los múltiples aportes del capitán del Ejército mambí sobresale haber sido de los primeros historiadores en divulgar la documentación de José Martí. Igualmente, publicó importantes obras para la historiografía cubana, basadas en la información contenida en los fondos del Archivo Nacional.

Fue el autor de Cartas Inéditas de José Martí (1920), Inventario General del Archivo de la Delegación del Partido Revolucionario Cubano en Nueva York (1921) y Papeles existentes en el Archivo General de las Indias, relativos a Cuba y muy particularmente a La Habana.

También aparece el notable trabajo de investigación Historia de los Archivos de Cuba, obra de referencia temática en Latinoamérica.

Colaboró en la creación del Diccionario geográfico de la isla de Cuba, además de cooperar con revistas y periódicos habaneros, entre ellos La Discusión, La Lucha y El Mundo.

Su perseverante labor de difusión de las fuentes para el estudio de la historia le mereció ingresar como miembro de la Academia de la Historia de Cuba en 1923, en la categoría de Académico de Número, condición que mantuvo hasta su fallecimiento, el 24 de noviembre de 1956.

En opinión de la Máster Martha Ferriol, otro de los méritos de Llaverías consistió en lograr la aprobación de la Ley No. 6 de 1942, donde por primera vez se establece la protección integral a los documentos históricos cubanos y la construcción de un inmueble para acoger el Archivo Nacional, dotado de equipamiento moderno.

La nueva edificación se inauguró finalmente el 23 de septiembre de 1944 y cumplía con los requerimientos de las más avanzadas instalaciones de archivo de su época para la conservación de documentos.

Tuvo la iniciativa de promover, en 1945, la realización del primer curso de archivología, con una duración de ocho semanas, que incluía la impartición de asignaturas como Paleografía y Diplomática, Arquivonomía, Historia de Cuba, Administración y Generalidades Bibliográficas.

Para Ferriol Marchena este puede considerarse la génesis del actual Centro de Capacitación y Postgrado, que hoy forma a los especialistas del Sistema Nacional de Archivo de Cuba.

Vale destacar el meritorio desempeño de Joaquín Llaverías durante los años que estuvo a cargo del Archivo Museo de la Casa Natal de José Martí, sobre todo en lo referido a la organización de los objetos museables y la papelería de nuestro Héroe Nacional.

Hombre de vasta cultura e integridad, fue miembro de la Sociedad Económica de Amigos del País, la Sociedad de

Folklore de La Habana, así como de las Academias de Historia de la República Dominicana y del Uruguay, y de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística.

Más allá de su extensa labor de 58 años en favor de la conservación, tratamiento, restauración y difusión de nuestro patrimonio documental, tuvo también una destacada proyección fuera de nuestras fronteras en esta esfera, al presidir en 1942, en La Habana, la Comisión Organizadora del Primer Congreso Internacional de Bibliotecarios, Archiveros y Conservadores de Museos del Caribe, que hizo atinadas recomendaciones a los gobiernos del área en cuanto a la legislación y salvaguarda de documentos.

Hacedor de un legado imperecedero que inspira el quehacer de las presentes generaciones de archiveros cubanos, la inmensa obra de Joaquín Llaverías y Martínez merece mayor difusión y reconocimiento.

En contexto

Nuestro país celebra cada 3 de noviembre el Día del Archivero Cubano, en conmemoración al nombramiento de Joaquín Llaverías como director del Archivo Nacional en igual fecha de 1922. Perteneciente al Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma), el Archivo Nacional de Cuba es la entidad coordinadora del Programa de Memoria Histórica. Entre enero y septiembre se digitalizaron en la institución alrededor de 12 900 imágenes del fondo Máximo Gómez y casi un millar de fotografías de diferentes temáticas, incluidas las referidas a la colección de Arte y Pintura.